2 jun 2026

El exilio

 

 
 

 
 
 
 
 
 
Prats de Molló 11/3/39 Sr. José Mascort
Queridísimos padres:
Escribo esta con la esperanza de que llegue a vuestras manos. Debéis estar ansiosos ¿verdad? Pues lo primero que os digo es que no debéis preocuparos por mí. Estamos en un campo de concentración en Prats de Molló y por cierto estamos bien, nos dejan ir al pueblo a tomar alguna cerveza y a comprar botes de leche, etc. lo único que faltan son francos. Pero bueno ya nos arreglamos. Estoy con Máquez y otros de la Brigada. Están conmigo l’Estañol y un Pere Bataller. En Malman(?) van también pasaron la frontera primero que nosotros y veo que está en algún otro campo. Lo que me interesa es que me comuniquéis lo...
 hay modo de poder escapar.
Bueno os digo desearía tener enseguida noticias vuestras. Escribidme a esa dirección:
Ventura Márquez Rue des Barrier nº 8 Mazamet (Tarn) France
Esperando poderos abrazar se despide vuestro hijo que mucho os quiere!
Victor
¿Como está la France? Dadle mil besos de mi parte.

Mi historia, mi abuelo Víctor Mascort en el frente

 
En 1938, la guerra había entrado en una fase de desesperación El presidente Juan Negrín mantenía una única consigna:
"Resistir es vencer". Su esperanza —y la de toda la República—
era que la tensión en Europa estallara en una nueva guerra mundialobligando a Francia y Gran Bretaña a entrar en el conflicto contra la
Alemania nazi y, de rebote, ayudar a la República española. Para
ganar tiempo, Negrín necesitaba hombres que frenaran a las tropas franquistas. El reclutamiento adquirió un ritmo frenético.
Ya no bastaba con los voluntarios; la movilización se volvió
implacable bajo la amenaza de severos castigos. Las cifras
mareaban: el Ejército Popular llegó a movilizar a 1,7 millones
de hombres en 28 reemplazos, superando en número de levas
(aunque no en recursos) a los 1,26 millones del bando nacional.
Ambos bandos implantaron el servicio militar obligatorio en
verano y otoño de 1936, bajo la amenaza de ser castigados si no obedecían a los decretos militares del bando correspondiente.

"Resistir es vencer". Su esperanza —y la de toda la República—
era que la tensión en Europa estallara en una nueva guerra mundialobligando a Francia y Gran Bretaña a entrar en el conflicto contra la
Alemania nazi y, de rebote, ayudar a la República española. Para
ganar tiempo, Negrín necesitaba hombres que frenaran a las tropas franquistas. El reclutamiento adquirió un ritmo frenético.
Ya no bastaba con los voluntarios; la movilización se volvió
implacable bajo la amenaza de severos castigos. Las cifras
mareaban: el Ejército Popular llegó a movilizar a 1,7 millones
de hombres en 28 reemplazos, superando en número de levas
(aunque no en recursos) a los 1,26 millones del bando nacional.
Ambos bandos implantaron el servicio militar obligatorio en
verano y otoño de 1936, bajo la amenaza de ser castigados si no obedecían a los decretos militares del bando correspondiente.
inmediata y personal. El 12 de abril de 1938, Víctor cumplió 18 años. En tiempos de paz, habría sido un día de celebración.
Pero en 1938, cumplir 18 años era una sentencia y un castigo.

Fig.11 Deulofeu Quintana, R. (12 de abril de 1938).
Bando sobre el servicio militar y movilización. (A.M.P)Ese mismo día, las paredes de Palafrugell amanecieron empapeladacon una sentencia que anulaba cualquier festejo. Era un bando oficial, con la firma del alcalde Ramir Deulofeu Quintana.
El texto no era una simple notificación administrativa; era un
ultimátum a la juventud del pueblo, a la leva de 1941 La autoridad
municipal daba instrucciones para que se movilizara inmediatamente y recordaba a todos los hombres su
responsabilidad insoslayable de acudir ante la Alcaldía o en los
centros de reclutamiento e instrucción.
Girona.
RAMIR DEULOFEU QUINTANA,
Alcalde de esta villa,
HAGO SABER: Que, con el objeto de que nadie pueda alegar
ignorancia respecto a lo dispuesto en la
Orden circular de la Presidencia del Consejo
de Ministros de la República de fecha 8 del
mes en curso, recuerdo a todos los residentes
en este término municipal que por su edad
les corresponda prestar el servicio militar y
no se encuentren prestando servicio en las
unidades competentes, la obligación que
tienen de presentarse inmediatamente en esta
Alcaldía.
Igualmente recuerdo que a las 12 horas del
día de mañana, termina el plazo concedido
por la mencionada Orden, para que todos los
individuos pertenecientes a levas movilizadas
y que se encuentren fuera de sus unidades se
presenten en el Centro de Recuperación o al de Reclutamiento, Instrucción y Movilización de Gerona, ya que de no hacerlo, sin plena justificación, serán entregados a los Tribunales Militares para ser juzgados ante ellos por el delito de alta traición.
Finalmente se hace recordatorio de que quedan
caducados todos los permisos de que esté
disfrutando el personal de tropa de las
unidades combatientes y de los servicios, así
como también los jefes y oficiales, debiendo todo este personal incorporarse a su destino inmediatamente por el procedimiento más rápido, teniendo en cuenta que incurrirán en el mismo delito antes mencionado quienes, después de hoy, no se encuentren en sus unidades. Igualmente queda cancelada la situación de alta y cura (convalecencia), incorporándose también a sus Cuerpos el personal que la disfrute.
Los que eludan el cumplimiento de las precedentes obligaciones serán detenidos y entregados a las autoridades militares.
Palafrugell, 12 de abril de 1938 El Alcalde, (Firma y sello
Víctor fue testigo directo de ese reclutamientoforzoso, quien no acudiera sería acusado de "delito de alta traición". 
La orden no dejaba escapatoria. Ramir Deulofeu, actuando como la
voz del gobierno central en la villa, había firmado la leva.Así, el día de su cumpleaños marcó también el final de su juventud
en Palafrugell. Víctor tuvo que meter en una maleta lo poco que le
llevar y emprender el camino hacia Girona, el primer paso de un
viaje que lo llevaría a las trincheras del Segre. No hubo tiempo
para ser mayor de edad en paz; la guerra lo reclamó en el acto
en Palafrugell. Víctor tuvo que meter en una maleta lo poco que le
llevar y emprender el camino hacia Girona, el primer paso de un
viaje que lo llevaría a las trincheras del Segre. No hubo tiempo
para ser mayor de edad en paz; la guerra lo reclamó en el acto
en Palafrugell. Víctor tuvo que meter en una maleta lo poco que le
llevar y emprender el camino hacia Girona, el primer paso de un
viaje que lo llevaría a las trincheras del Segre. No hubo tiempo
para ser mayor de edad en paz; la guerra lo reclamó en el acto.
reemplazo de 1941, pero la urgencia de la guerra obligó a
llamarles tres años antes. Eran la "Quinta del Biberón": chicos
tan jóvenes, entre 16 y 18 años.
Se cuenta que, al ver a los jóvenes reclutas marchando hacia
el frente en 1938, Federica Montseny exclamó:
"¿Pero todavía nos queda el biberón?". Esta frase, pronunciada
con una mezcla de horror y asombro por la juventud de los
soldados, acabó dando nombre a toda una generación de
combatientes. 
 Los alcaldes eran los responsables de los llamamientos y
de enviarlos a caja de recluta; las razones están en que las
autoridades locales tenían información más fiable. 
Entre el 26 y el 28 de abril, los mozos de Palafrugell fueron
citados. Víctor se presentó, probablemente con esa mezcla de
miedo y resignación, sin ser consciente  de todo lo iba a dejar
atrás para siempre: la oficina de la Armstrong,
los partidos de fútbol y las excursiones a buscar setas.
Ese 28 de abril, con la firma en la caja de recluta,
se inició su camino hacia el frente, no fue solo, muchos jóvenes
le acompañaron, muchos amigos como Bofill…
Reclutamiento.
La mayoría de los españoles fueron obligados a ir a la guerra.Para Víctor Mascort, la política de Negrín tuvo una consecuencia
El  28 de abril de 1938, Víctor fue movilizado. Pertenecía al


                    Fig. 11. Orden oficial de movilización militar emitida el 26 de abril de 1938 por el Gobierno de la República.




                  Fig. 12. Edicto municipal de movilización del reemplazo de 1941.El alcalde de Palafrugell, Ramir Deulofeu Quintana, fue

responsable del llamamiento; debían presentarse en las

siguientes 48 horas en el Centro de Reclutamiento, Instrucción y

Movilización número 19 de Gerona, llevando consigo manta,

zapatos, plato y cubierto.

Los jóvenes de los partidos de Gerona, La Bisbal y Figueras

debían presentarse el 28 de abril de 1938 a partir de las 8 de la mañana. Los de Olot, Santa Coloma de Farners y Puigcerdá lo harían el día 29. El punto de reunión principal fue el Cuartel de la Libertad en Gerona. Para asegurar la identidad de los reclutas, estos debían ir acompañados por un Delegado designado por el Consejo Municipal.

"Niños en alpargatas"

Aquella no fue solo una guerra de soldados jóvenes e inexpertos; fue, sobre todo, una guerra de pobres. El ejército republicano se nutría de muchachos que acababan de cumplir los dieciocho años, apenas unos niños lanzados al matadero sin tiempo para recibir instrucción militar. Se convirtieron en carne de cañón en las crueles batallas del Segre y del Ebro, donde muchos murieron gritando el nombre de sus madres en sus últimos lamentos.

La precariedad era absoluta. En la Caja de Recluta, la orden era

clara y desoladora: cada soldado debía traer de su casa lo básico para

subsistir —manta, zapatos, plato y cubierto—. El Ejército Popular no

tenía ni para vestir a sus hombres. Mientras el enemigo avanzaba bien

pertrechado, los reclutas como Víctor marchaban al frente calzando

simples alpargatas de esparto.

Imaginad la dificultad de combatir en terrenos pedregosos, bajo la

lluvia o la nieve, con un calzado de cuerda. La supervivencia dependía

del ingenio y, a veces, de la frialdad obligada por la necesidad. Mi

abuelo contaba una anécdota que ilustra perfectamente esa miseria:

para no congelarse los pies, tuvo que quitarle las botas a un soldado

italiano muerto. Aquellas botas de cuero, de un enemigo bien equipado, fueron la herencia macabra que le permitió seguir caminando mientras sus propias alpargatas se deshacían en el barro.

Los mozos fueron reclutados el 28 de abril, y las primeras noticias que tenemos de Victor Mascort son del 3 de mayo de 1938. Se encontraba en Gerona, en el hostal Marina; cuenta que todavía deambulaba por la ciudad sin destino, y siempre insistiendo en que no se preocuparan, y  que se encontraban bien. La censura era estricta en las cartas; los soldados debían transmitir ánimo y paz a las familias.

Según Andreu Caralt, en Cataluña fueron reclutados 27.000 biberones, un 11% de inútiles, desertores y embocados. Así que cruzaron el Ebro 10.000 biberones; entre los muertos y desaparecidos, un cuarenta por ciento, casi la mitad.


5.4 El infierno del frente: Andreu Canet.

Esta historia contrasta con la carta del día 24 de mayo. Por ello es tan importante el testimonio de otros biberones. Las cartas censuradas de Víctor nos aportan la cotidianidad burocrática del frente, el alivio de la supervivencia y la necesidad de proteger a la familia. Pero no reflejan la matanza que estaba ocurriendo a escasos kilómetros de su máquina de escribir.

Andre Canet fue un biberón que nos cuenta cómo pasó sus días en la misma brigada y división que Victor Mascort. Debo

agradecer al historiador Andreu Caralt y al periodista Víctor Amela por haber rescatado su testimonio. Esto me ayuda a contar la terrible realidad del frente.  Fue movilizado el 28 de abril y era de una familia muy humilde de jornaleros, que vio marchar a sus cuatro hijos a la guerra. 

Mientras Víctor se instalaba en su litera, Canet vivía el terror desde el primer minuto. Tras una instrucción casi nula (el 18 de mayo), el 23 de mayo comenzaron las largas caminatas hacia la segunda línea de combate. Allí conocieron el sonido de "las locas", las temibles baterías alemanas que disparaban cuatro proyectiles de golpe.Por la noche nos sacaron de allí sin bajas.

El 26 de mayo, un día antes de que Víctor escribiera a casa presumiendo de haber engordado tres kilos, la realidad de Canet en su camino hacia Montgai era dantesca. Llovía a cántaros y las mantas empapadas apenas les cubrían. El paisaje a los lados de la carretera era un presagio: literas con heridos bajando hacia los hospitales de campaña y cadáveres abandonados allí donde habían caído.

Pronto llegó la orden que helaba la sangre a cualquier recluta: Calar bayonetas. Dominados por el pánico, avanzaron hacia La Sentiu de Sió y la infame cota de El Merengue. Se desplegaron en forma de abanico, en un terreno donde el enemigo dominaba desde las alturas. Sin protección real, parapetándose tras rocas y árboles solitarios, la Quinta del Biberón fue masacrada. Las balas silbaban, los morteros reventaban la tierra y los mandos caían. Canet vio morir a un teniente, a un sargento y a un compañero alcanzado por un mortero. De su reducido grupo de cinco, solo quedaron dos. Durante la noche sigue el combate con menos fuerza; ya no disparan los cañones, sobrevolaba la aviación, solo quedaban los de infantería y morteros. Resplandecían los disparos; contábamos con pocas balas y sin bombas de mano. Avanzamos y nos separamos de la compañía. Estaban junto a las ametralladoras y se acercó mi capitán. A mi compañero una bala le destrozó el muslo; le hice un torniquete; había perdido su manta, así que le envolví con la mía para evitar que muriera de frío y shock . Nuestro capitán nos ayudó y felicitó.

Al amanecer, tras sobrevivir a la carnicería de La Sentiu y el Merengue, cuando la historia de Andreu Canet y la de Víctor Mascort amenazan con cruzarse en una escena que resume toda la tragedia de la Guerra Civil.

El batallón de Canet había quedado deshecho. Exhausto, cubierto de barro y sin manta, el joven soldado acudió a las oficinas de la Plana Mayor para dar el parte de los caídos y desaparecidos. Allí, al otro lado de la mesa, un escribiente escuchó el desastre. Ese escribiente —que muy bien pudo ser Víctor o alguno de sus compañeros del Comisariado de la 224.ª Brigada— le entregó una manta nueva.

Cuando Canet, muerto de hambre, pidió algo de comida, la respuesta del escribiente fue demoledora:

"Podéis coger toda la comida que queráis. De una compañía de 138 hombres, solo quedáis 48.".

Noventa muchachos habían quedado en la ladera del Merengue. De pronto, la "cocina fantástica" de la que Víctor hablaba en sus cartas cobraba un sentido macabro. La abundancia en la retaguardia de la brigada no se debía a una buena logística del ejército republicano; se debía a que los suministros calculados para una compañía entera ahora se repartían entre los pocos que habían logrado regresar vivos.

Víctor escribía a máquina; Andreu disparaba y ponía torniquetes. Ambos tenían dieciocho años. Ambos hacían lo único que se les pedía: intentar llegar vivos al día siguiente. Canet estuvo en primera línea del frente debído a sus orígenes humildes, la educación recibida por Víctor le situó también en el frente pero en retaguardia, junto a su comisario. 

Gracias a la historia oral, contamos con este relato en primera persona del infierno vivido por estos muchachos que apenas contaban con la mayoría de edad. El escribiente que le dio la manta pudo ser Víctor Mascort o alguno de los del comisionariado.

Las cartas contrastan con la tremenda realidad del frente; solo nos aportan una realidad muy sesgada de la misma. ¿Qué información obtenemos de ellas? Lo más importante y que aporta esperanza a la retaguardia es que el soldado seguía con vida y que sobrevivía a un infierno que en ningún momento es descrito en ninguna de las cartas del frente.


8 mar 2026

Redflat

Redflat challenge

8 de marzo efémeride

Un poco de historia origen del 8m
Más conceptos 
Redflat

La mujer en el mercado laboral, hoy y antes.

 Las mujeres de la Prehistoria cazaban. Marga Sánchez Romero

 

Marga Sánchez aborda las percepciones más comunes y los estereotipos sobre los roles de género en la Prehistoria, específicamente en relación con la caza. Desmiente la noción de que solo los hombres cazaban debido a su fuerza física, presentando evidencia arqueológica y estudios recientes que demuestran la participación significativa de las mujeres en la caza. Romero destaca el descubrimiento de una cazadora en un yacimiento en Perú, donde el análisis reveló que hasta un 30% de los cazadores eran mujeres, desafiando las suposiciones tradicionales. Además, discute cómo la tecnología, como los propulsores, nivelaba el campo de juego entre géneros, permitiendo a ambos sexos participar efectivamente en la caza. Esta charla invita a reconsiderar y enriquecer nuestra comprensión de las estructuras sociales prehistóricas y los roles de género, enfatizando la importancia de una perspectiva más inclusiva y basada en evidencias en la arqueología. Catedrática de Prehistoria en la Universidad de Granada. Vicerrectora de Extensión Universitaria, Patrimonio y Relaciones Institucionales de la misma universidad. Miembro del Patronato del Museo Arqueológico Nacional. 

Su investigación se interesa por las mujeres, la infancia, la cotidianidad, las actividades de mantenimiento y el cuerpo en las sociedades de la Prehistoria. En la actualidad dirige el grupo de investigación sobre “Cultura material e identidad social en la Prehistoria Reciente del sur de la península ibérica” cuyo trabajo está dedicado al estudio de aspectos como dieta, movilidad, identidad, hibridación y resiliencia en las sociedades megalíticas. 

Está interesada en las relaciones entre la Arqueología y la sociedad, especialmente en lo que se refiere a la divulgación científica. 

https://www.youtube.com/watch?v=pAZdPv1o738&t=33s 10:43

 

Vamos a hacer un breve recorrido por la historia.

 

¿Qué nos han contado?


 


 
 

1. Antigüedad y Edad Media: trabajo invisible y doméstico

  • En las sociedades agrícolas y tribales, las mujeres trabajaban en el campo, en la crianza, en la producción artesanal y textil, pero este trabajo se consideraba una extensión de lo doméstico y no solía ser reconocido como actividad económica independiente.
  • En Grecia y Roma, las mujeres libres estaban limitadas al hogar, aunque algunas participaron en mercados, tabernas o como artesanas.
  • En la Edad Media, las campesinas trabajaban en el campo a la par que los hombres; en ciudades podían ser gremiales, comerciantes, parteras o boticarias, pero siempre bajo la tutela de padres o maridos.

2. Renacimiento y Edad Moderna: saberes prohibidos y trabajos marginales

  • Aunque algunas mujeres accedieron a la educación (como las humanistas o pintoras), la mayoría seguía vinculada a labores de textiles, servicio doméstico, cuidados y agricultura.
  • Se les prohibió integrarse plenamente en universidades y oficios reconocidos.



3. Revolución Industrial (siglo XVIII–XIX): incorporación masiva, pero explotada

  • Con las fábricas, las mujeres comenzaron a trabajar en masa en talleres textiles, minas y fábricas, cobrando la mitad o menos que los hombres.
  • El trabajo infantil femenino también fue común.
  • A pesar de la explotación, esto abrió la puerta a la conciencia obrera femenina: surgen huelgas y movimientos reivindicativos.
  • Durante este periodo nacen las primeras asociaciones obreras de mujeres y reivindicaciones por el derecho a la educación y al voto.

4. Siglo XIX y principios del XX: derechos civiles y laborales emergentes

  • Las luchas feministas de la primera ola reclamaron educación, derecho al trabajo digno y sufragio.
  • Algunas profesiones se abrieron lentamente a las mujeres: maestras, enfermeras, telefonistas, mecanógrafas.
  • En España, Concepción Arenal y Emilia Pardo Bazán fueron pioneras en defender la educación femenina como vía para emanciparse.



5. Guerras mundiales (1914–1918 y 1939–1945): mujeres imprescindibles

  • Con los hombres en el frente, las mujeres ocuparon trabajos en industria pesada, transportes, administración y agricultura.
  • Se demostró que podían realizar las mismas tareas que los hombres.
  • Tras cada guerra, sin embargo, muchas fueron expulsadas de esos puestos cuando regresaron los soldados.
  • En paralelo, en varios países se concedió el sufragio femenino (España, 1931).
  




6. Segunda mitad del siglo XX: acceso a derechos y profesionalización

  • Décadas de 1960–70: auge del feminismo de segunda ola. Reivindicaciones: igualdad salarial, anticonceptivos, conciliación, fin de la discriminación laboral.
  • Las mujeres comenzaron a entrar en universidades y profesiones cualificadas: medicina, abogacía, ingeniería.
  • En España, con la Constitución de 1978 se reconoció la igualdad ante la ley, prohibiendo la discriminación por sexo en el trabajo.

7. Siglo XXI: avances y desafíos persistentes

Hoy, las mujeres están presentes en todos los sectores, incluidas las STEM y cargos de liderazgo, aunque siguen infrarrepresentadas en las altas esferas. Aun así, persisten desigualdades:

  • Brecha salarial de género (alrededor del 18–19 % en España).
  • Mayor presencia en empleos precarios y a tiempo parcial.
  • Techo de cristal y dificultades para acceder a puestos de poder.
  • Sobrecarga de tareas domésticas y de cuidados, no remuneradas en su mayoría.


4 abr 2025

The Roaring Twenties and the Cras of 29

THE ROARING TWENTIEhttps://docs.google.com/presentation/d/1HTNBBOJdFXMGG6mdQws728qjqDHsKsRtTe36Uu8RQxw/edit?usp=drivesdkS
UNIT 9 QUESTIONS

kahoot
Answer these questions

  1. What were some things introduced in the 20s.
  2. Why did businesses grow so much during this period?
  3. Whose administration was known for its corruption?
  4. Why did productivity grow so much during this period?
  5. By 1929, how many American families had cars?
  6. What were some important inventions during this time?
  7. What was the result of having more leisure time?
  8. How were people able to afford and maintain the American standard of living?
  9. What was the underlying idea of the Harlem Renaissance?
  10. Was wealth inequality a problem during this era? What are some examples of wealth inequality mentioned in the video?
  11. How were farmers affected by the 20s?
  12. The 1920s saw the resurgence of what hate group?
  13. What was the attitude toward immigration at this time? What were some laws related to immigration that were passed?


Read the text and answer the question below.
Nevertheless, America’s gross domestic product fell by 30% between 1929 and 1933; private investment fell by 90%; industrial production decreased by 50%, agricultural prices fell by 60%, and average income declined 36%. Around 9,000 banks (with reserves estimated at more than 7,000 million dollars) closed in the same period. Unemployment, which only affected 3.2% of the active population in 1929, rose to 25% of the working-age population in 1933, in other words, to 14 million people.
 http://www.artehistoria.jcyl.es (Translated and adapted)
 Which three sentences correspond to the information given in the text?
a) Unemployment went down between 1929 and 1933.
 b) Gross domestic product fell between 1929 and 1933.
 c) Industrial production fell by 50%.
d) The banks earned profits of 9,000 million dollars.
e) Agricultural prices fell by 60%.
f) Unemployment affected 15% of the working population in 1933.
g) 7,000 banks closed between 1929 and 1933.

slideshare.wallstreet

NEW DEAL


1 abr 2025

Cronología Guerra civil, Batalla del Ebro



Las cifras 200.000 soldados entre ambos bandos casi a partes iguales, se calcula que hubo 100,000 heridos, y 35.000 muertos entre los ciento quince días. , casi 305 muertos al día…una barbaridad. En Cataluña fueron reclutados 27.000 biberones, un 11% de inútiles, desertores y embocados. Así que cruzaron el Ebro 10.000 biberones, entre los muertos y desaparecidos un cuarenta por ciento casi la mitad.

Proyectil de la loca, cañón que disparaba y volvía loco a los biberones, le tenían pánico, la bautizaron así 

1544 hombres desaparecieron en el Ebro.


 Pág 182 1 de agosto, llegada de aviación republicana, aviones comprado a los EEUU, 

Los hombres de la 60 división hacen un alto cerca de la venta de Camposines…. Han tenido que rehacer el camino varias veces, nadie conoce bien los itinerarios. Duermen de día y toman rancho frío de noche.Latas de sardinas, y un poco de pan.

Reemprenden la marcha de tanto en tanto, charlan unos con otros, el silencio es a veces sostenido porque están preocupados en su aproximación al frente. van agrupados pero no en formación. Súbitamente comienzan a sonar ráfagas de ametralladoras y a reventar morteros. El fuego es intenso, procede de un atrincheramiento no muy lejano pero que nadie puede precisar con exactitud. las balas silban, las explosiones de los morteros son continúas. Los hombres corren en todas direcciones buscando protección.El pánico, unido a la sorpresa, es total. Hay bastantes heridos, que gritan pidiendo auxilio sin que nadie pueda atenderles. El ataque puede durar un rato. cuando las armas callan aparecen oficiales de otra unidad: La 84 brigada se ha metido directamente en la primera línea. El estruendo de su despreocupada marcha ha alertado al enemigo.

Con la oscuridad se reanuda el avance. Hasta posiciones donde deben relevar a los hombres de las unidades más desgastadas. La  alegría de los que se van es explosiva.

Para Bartres, los hombres relevados parecen mayores. Su apariencia contrasta con la juventud de los que llegan. Los hombres que marchan a la retaguardia para descansar tienen aspecto que denuncia los días de lucha que han librado desde el 25. “Sucios, sin afeitar, polvorientos.”

Los oficiales relevados instruyen a los de la 60 división sobre los lugares que deben de ocupar sus tropas. El cambio se hace con celeridad. Los hombres se marchan a toda prisa.

Bartres y sus compañeros se encuentran, caídas sin tener tiempo para pensarlo, guarnecidos en la primera línea de fuego, situados frente a un enemigo al que todavía no pueden ver porque la noche es oscura, pero al que sienten cerca. Y comprueban que no hay trincheras, que tienen que refugiarse en los agujeros que han hecho las granadas, detrás de las rocas , en los pocos árboles que hay en pie. Refugios improvisados…

La noche es oscura y cálida. Pero se ilumina  de manera cuando las bengalas del enemigo se abren en el cielo y las balas trazadoras comienzan a cruzar el aire señalando el camino a las que siguen. Luego, de inmediato, las granadas rompedoras, repletas de una mortífera carga de metralla., una fuerte lluvia de morteros y un intenso fuego de fusilería y ametralladoras . La tierra tiembla con las continuas explosiones y se recortan las siluetas de los combatientes con sus resplandores súbitos y fugaces.

A Bartres le parece que el potente ataque es un saludo a los recién llegados. Ellos han respondido con la misma moneda, con fusiles, ametralladoras y morteros. El tiempo que ha durado el saludo acaba de manera tan brusca como ha comenzado, los novatos de la 84 B han agotado sus municiones.

No hay bajas.